No mirarse más el ombligo
Estuve leyendo los comentarios de Carlos Osorio y de Ángel Jiménez de Luis, en la revista Que Pasa, que opinan sobre el acuerdo del gobierno y Microsoft. Generó reacciones de los conocidos de siempre, y quisiera aportar algo al respecto.
No conozco a Carlos Osorio, ni su dilatada trayectoria. Tampoco había oido de Ángel Jiménez y su trabajo en Gadgetoblog. Sin embargo, recordé un caso en que Microsoft hizo comparaciones entre el rendimiento de Windows y de Linux, y Windows ganó en algunos puntos. El mundo se vino abajo y atacaron a Microsoft con todo, hasta que Linus dijo: “Sshht, nos están haciendo un favor. Trabajaremos en esos puntos para mejorarlos” (si alguien tiene un link al respecto, por favor que me lo haga llegar).
Estamos tan concentrados en esta pelea, que rebatimos todo aquello que no esté alineado con un rechazo total al acuerdo, sin pararnos a analizar lo que nos dicen.
Carlos Osorio se anota con lo siguiente:
- El Acuerdo no obliga a Chile. Es estrictamente cierto, pero es un contrasentido que se firme algo para no realizarlo. O sea, lo van a hacer, pero no están legalmente obligados. Es quizás una forma elegante de evitar que este acuerdo sea cuestionado por la falta de concurso público.
- El acuerdo no se ocultó a nadie. Cierto de nuevo. Pero tampoco se le dió la importancia que debiera, porque lo vendieron como “40% de Descuento en licencias Microsoft”.
- El acuerdo no vulnera la neutralidad tecnológica. El argumento es que eso no está bien definido. Tiene razón. Usamos mal ese concepto porque tiene muchas interpretaciones.
- Una de las premisas del acuerdo fue la utilización de estándares de compatibilidad e interoperabilidad de sistemas. Esto me sorprendió. Yo leí varias veces el acuerdo y eso no se establece en ninguna parte. Sería el equivalente a lo que pasa en Japón y Massachussets. Es decir, ¿usaremos MS Office y un plugin para escribir en ODF? Microsoft ha dado la pelea tan fuerte que han designado OOXML como un estandar abierto, cosa que no es cierta. Países y estados que han peleado por ello, han perdido, así que dudo que este punto se vaya a realizar en Chile, donde les aceptamos todo sin pedir nada. Si Carlos Osorio tiene más detalles, que los entregue. De lo que se sabe, esta afirmación es falsa.
- El acuerdo no obliga ni al gobierno, ni a las Pymes ni a los colegios a usar Software Microsoft. Es cierto que a ellos no. El tema es que a todos aquellos que quieran comunicarse con las escuelas, municipalidades y pymes que quieran aceptar este “regalo” de Microsoft, sí lo están, porque la empresa activamente va cambiando sus formatos para dificultar enormemente el intercambio de información con sistemas de terceros. Por eso la condenaron por (Oh, sorpresa!) monopolio.
- La idea del portal del ciudadano es que la información llegue a una casilla correo. Esto es información nueva, y no corroborada por nadie. En el acuerdo no se menciona esta afirmación, sino que al contrario, se establece el uso de toda la plataforma Live para el Domicilio Digital. Mucho más que una “casilla de correo de Hotmail o de Gmail”
Leí también con atención a Ángel Jiménez, y debe ser que la distancia ayuda a clarificar las cosas.
- La protesta y la movilización se hacen con nuevas herramientas. Este punto nos hace muy fuertes. Así hemos llegado hasta España, joder!
- El caso es que ha dejado todo el asunto en manos de una única empresa a pesar de las alternativas. Punto neurálgico: hay alternativas y no se consideraron.
- El acuerdo no se centra en los sistemas operativos, sino en el uso de la plataforma Live para proveer información y herramientas de comunicación a los ciudadanos. Otro tremendo punto: 100% de acuerdo.
- La clave es ésa: estándares abiertos, apostar por programas y plataformas libres y, en la medida de lo posible, fomentar el desarrollo de una industria local antes que dar soporte a multinacionales de fuera. Gracias, tío.
Parece que hace falta estar a 15.000 kilómetros para que los árboles te dejen ver el bosque.